Vuelvo a hablar de Zarra, y esta vez tengo doble motivo para hacerlo. Primero, por el lanzamiento de su primer EP, “La tumba de un fénix”, y por su concierto del viernes pasado en el Cotton’s Club de Bilbao.
En cuanto al primer motivo, no creo que deba hacer un análisis del disco y sus canciones, ya que he grabado las guitarras del disco, y mi opinión distaría bastante de lo conocido hasta ahora como “imparcial”. Aunque no quisiese se me colarían afirmaciones como: “atentos al pedazo de solo de alto al fuego”, “la línea de efectos que hay por debajo de A fuego a 30 metros” o lo geniales que son las letras de Zarra. Sin embargo no voy a decir todo eso…

Es más adecuado que hable del concierto, al cuál fui como un espectador más, y por lo tanto, puedo opinar como un espectador más. Era la primera vez que pisaba el Cotton, garito mítico pero curiosamente desconocido entre gran parte de la población. Por su suelo ha pasado desde Drexler hasta Buenas noches rose. Tengo que reconocer que el ambiente general del sitio es genial para un concierto de cantautor, inmejorable. Así pues, la noche se presentaba con optimismo. Y no defraudó.
Comenzó Xavi Aparici (o Javi Aparicio para los del garito…). Sólo hay una cosa que achacar a su concierto por mi parte. Me hubiese gustado no haberle oído nunca antes, ni conocerle, para llevarme la misma sorpresa que supongo se llevaron los que no le habían oído. El tío tiene voz, toca la guitarra, y tiene la poca vergüenza suficiente para meterse a un público que no le conoce en el bolsillo. Aparte de sus canciones, su interacción con el personal a base de retos de palmas y cantar con él hicieron despertar un poquito más a un público en principio un tanto amodorrado. Todo ello se vio al final, después del concierto, donde solamente le faltó firmar camisetas y lo que no son camisetas. Canciones como frágil o altibajos bien merecen dedicar un rato a escuchar detenidamente a este tipo. (Un gran tío, por cierto)
Más tarde llegó el que la mayoría conocía ya. Apenas diez minutos después del final del concierto de Xavi, apareció Zarra, con su Moleskine de canciones en mano. A mi me pilló por sorpresa, pues no tenía ni idea de lo que iba a hacer. Antes de empezar a cantar, recitó una breve introducción a su tumba de un fénix. Un punto para Zarra, por hacer algo diferente a lo que había hecho hasta ahora.
Las canciones se fueron sucediendo, con un Zarra que no sé si fue el más correcto instrumentalmente que he visto hasta ahora, pero probablemente si sea la vez que más ha llenado el escenario. El Cotton estuvo lejos de pillarle grande, a pesar de toda su historia. El concierto tuvo de todo, desde dedicatorias (gracias), canciones de letras olvidadas que sorprendentemente aumentaron la complicidad con el público, una versión de Quique González, y colaboraciones con Xavi, que ofrecieron una versión de Alto al fuego totalmente espeluznante.
Pocos más detalles creo que tenga que dar, simplemente quiero animar a todo el que lo lea a ir al próximo concierto de Zarra. Estad atentos a su myspace: www.myspace.com/zarramusic , donde tiene su calendario de conciertos, canciones y también podéis encontrar un enlace al propio de Xavi.
Buena suerte compañero!